"Hay que llevar a los hombres a sentimientos humanos, luego cristianos y ayudarlos finalmente a hacerse santos"....... el Padre P. Guillermo Steckling nos habla sobre San Eugenio y los Oblatos, junto al P. Oscar Dewulf que nos cuenta sobre su vocacion y experiencia misionera!



Eugenio de Mazenod, es el fundador de los misioneros Oblatos de María Inmaculada. Nace en una familia noble, que a consecuencia de la Revolución Francesa queda despojado inclusive de sus riquezas. En su juventud vivía las vanidades de la vida. Cuando tiene 20 años, no logra encontrar un camino para su vida, decide ingresar al seminario, a pesar de las críticas y el desconcierto de sus familias y de la alta sociedad de su ciudad. Llegaría a ser misionero, fundador y obispo.

UN CURA REVOLUCIONARIO. Ya sacerdote, en la ciudad de Aix se siente conmovido y hasta asustado. El joven heredero de los Mazenod ha vuelto con ideas altamente “peligrosas”. Su misa es la de las 6 de la mañana, la Misa de los peones, de las criadas, de los pordioseros. Ellos son, y serán ya para siempre, los preferidos del nuevo sacerdote. De él se dirá que tienen “palabras de fuego y un corazón grande como el mundo”.

Predica en provenzal, la lengua del pueblo humilde, y con una elocuencia directa, inspirada en un auténtico amor y solidaridad, solivianta los ánimos y abre brechas de esperanza en la masa empobrecida y explotada. El Arzobispo se siente turbado y la nobleza, herida y traicionada. Hasta su propia madre está desconcertada. Eugenio está traicionando su propia clase social en el preciso momento histórico que él más la debía apoyar y defender. En vez de constituirse en el exponente más preclaro de los tradicionales valores de la nobleza, se ha aliado con sus “enemigos de clase” y se ha hecho el “cura de los pobres” ¿las ideas de la Revolución Francesa no habrán pervertido su corazón?

“UN CORAZON GRANDE COMO EL MUNDO”. De este nuevo santo había dicho el Papa Pablo VI: “¡Era un apasionado por Jesucristo, un incondicional de la Iglesia, un pionero de la renovación pastoral...! El sacerdote de los jóvenes, de la clase humilde, de los marginados de las poblaciones rurales más abandonadas”.

Nombrado, más tarde, obispo de Marsella, muestra de lo que es capaz su corazón, tremendamente inquieto y palpitante; construye iglesias, crea nuevas parroquias, multiplica sus visitas pastorales y sus predicaciones en provenzal; impulsa la instrucción catequética en toda la diócesis, así como las obras para la juventud; abre colegios y hospitales; defiende con ardor los derechos de la Iglesia frente a las corrientes galicanas de sus compatriotas. Pocos años después de la fundación de la congregación sus Oblatos están presentes en los cinco continentes, en la mayor diversidad de climas, cultura y lenguas. Tenía razón el Papa Pío XI: son los especialistas en las misiones difíciles.

UN SANTO PARA NUESTRO TIEMPO. El Obispo de Marsella y fundador de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada entusiasma, pero al mismo tiempo desconcierta; es seguro de sí mismo y, a la vez, profundamente humilde y afectivo. Es tierno como una madre y duro y fuerte como el diamante.

Pero San Eugenio nos habla hoy y nos entusiasma. Nos entusiasma su profundo sentido de justicia y su amor solidario y desinteresado por los marginados y excluidos, su audacia, su creatividad, su sensibilidad social, su ardiente sentido misionero, su fidelidad a la Iglesia, más allá de los falsos nacionalismos y sobre todo, la radicalidad de su amor y de su entrega en el seguimiento de Cristo. Nos alienta y estimula porque, a pesar de sus arrebatos y de su carácter fuerte y autoritario, supo aceptarlo con humildad y compensarlo y purificarlo mil veces con lágrimas de arrepentimiento y con la transparente franqueza de un corazón siempre abierto a la conversión, al perdón, al olvido y al amor.

Queridos amigos de Jovenes Oblatos:

Queremos compartir con ustedes algunas fotos de como festejamos el dia de San Eugenio. Ese dia tambien era el aniversario nº 25 de Monseñor Lucio Alfert OMI, donde participaron casi todos los Obispos del Paraguay, no pudieron estar todos por enfermedades.

Y ahi estuvimos casi todos los Oblatos tambien compartiendo con Monseñor su fiesta y la de todos, por los 150 años de la muerte de nuestro fundador. Esa misma tarde se erigio la nueva parroquia San Eugenio de Mazenod en Filadelfia (chaco), ahi tambien estabamos presente junto al padre Guillermo Steckling, que estaba compartiendo ese dia con nosotros, fueron fiestas muy bonitas...


Hno. Gualberto omi

Click sobre las imagenes y estas se ampliaran






Lorenzo Rosebaugh, compañero Oblato acribillado y muerto a balazos hace dos años en Guatemala, solía compartir en las reuniones de los Oblatos un consejo que le dio en otro tiempo el famoso jesuita americano Daniel Berrigan, poeta y activista por la paz. Éste le dijo a Lorenzo, cuando presenciaba un acto de desobediencia civil para protestar por la guerra del Vietnam: “Si no puedes hacer esto sin volverte amargado, ¡entonces, no lo hagas! ¡Hazlo sólo si puedes hacerlo con un corazón sereno y apacible! ¡Hazlo solamente si puedes estar seguro de que no acabarás odiando a los que te arresten!”

Es difícil lograrlo; pero, al fin, es el reto definitivo, a saber, el reto de no odiar a los que se oponen a nosotros, no odiar a nuestros enemigos, seguir mostrando corazón amable y dispuesto al perdón frente al malentendido, a la oposición llena de amargura, a la ofensa, a los celos envidiosos, a la ira, al odio, al maltrato categórico o incluso a la amenaza de muerte.

Y ser discípulo de Jesús significa que, en algún momento, se nos odiará. Nos crearemos enemigos. Eso le pasó a Jesús, y nos aseguró que también nos pasará a nosotros.

Pero también él nos dejó su ejemplo definitivo de cómo tenemos que responder a nuestros enemigos. Cuando la Escritura nos dice que Jesús salvó a los hombres de sus pecados, no sólo significa que, al ofrecer su muerte a su Padre como sacrificio en un acto eterno, nos quitó nuestros pecados. La Escritura apunta también a su manera de vivir y de qué modo, como él lo demostró, el perdonar y amar a sus propios enemigos quita y elimina el pecado, absorbiéndolo. Como dijo una vez Soren Kierkegaard (famoso filósofo y teólogo danés del siglo XIX), el gran acto de amor de Jesús tiene que ser imitado, no sólo admirado.

Pero, ¿cómo lo hacemos? Parece efectivamente que no sabemos cómo amar a nuestros enemigos, que no tenemos la fuerza para perdonar. Predicamos el perdón como un ideal e ingenuamente creemos que ya estamos perdonando. Pero, generalmente, no lo hacemos. Realmente no amamos ni perdonamos a los que nos ofenden o se oponen a nosotros. Con demasiada frecuencia desconfiamos de otros, les faltamos al respeto, nos amargamos nosotros mismos, satanizamos a otros y (metafóricamente hablando) nos “asesinamos” unos a otros. Suponiendo que en nuestra vida haya mucho amor y perdón de los enemigos, eso queda muy lejos de ser evidente, tanto en el mundo como en nuestras iglesias. Como dijo alguna vez el teólogo y literato inglés Ronald Knox: como cristianos, nunca hemos tomado realmente en serio el reto de Jesús de amar a nuestros enemigos y de ofrecer la otra mejilla.

Digo esto con compasión y lástima. Necesitamos ayuda. El clásico axioma es verdad: Errar es humano, perdonar es divino. Entonces, ¿cómo comenzamos?

Podríamos comenzar reconociendo nuestro fracaso y a la vez admitiendo nuestra incapacidad, a nivel individual y a nivel de iglesias. ¡Frente a la oposición y a las ofensas no somos precisamente muy amables, y nos cuesta perdonar! Como segundo paso, necesitamos destacar esta incapacidad y la importancia de este fracaso en nuestra predicación y enseñanza. ¡Amar a nuestros enemigos es realmente el test definitivo moral y religioso! No tenemos derecho de llamar a nadie “cristiano de cafetería” o flojo seguidor de Cristo, a no ser que, ante todo, nosotros mismos seamos personas corteses, respetuosas, amables y dispuestas a perdonar antes a quien se oponga a nosotros. Comencemos, todos nosotros sin excepción, desde este humilde punto de admisión: Frente a la ofensa y a la oposición no nos parecemos mucho a Jesús.

El siguiente paso, quizás el más importante de todos: necesitamos buscar mutua ayuda, semejante a las dinámicas realizadas en una sesión de Alcohólicos Anónimos. Solos no tenemos la fuerza para amar a los que nos odian. Necesitamos gracia y comunidad, poder de Dios y apoyo de los otros, para mantener la más difícil de todas las moderaciones, es decir, caminar dentro de una fuerza estable que nos capacite para permanecer afectuosos, corteses, dispuestos a perdonar, amables y alegres frente a la incomprensión, envidia, celos, oposición, amargura, maltrato y asesinato.

Hablando en primera persona, considero que este es el reto más grande de mi vida, a nivel moral y a nivel humano. Cómo amar a un enemigo: ¿Cómo no permitirme que una mirada envidiosa congele mi corazón? ¿Cómo no permitirme que una palabra llena de amargura arruine mi día? ¿Cómo no satanizar a otros cuando se oponen a mí? ¿Cómo permanecer amable y comprensivo cuando soy incomprendido? ¿Cómo permanecer afectuoso ante la amargura? ¿Cómo no sucumbir a la paranoia cuando me siento amenazado? ¿Cómo perdonar a alguien que rehúsa mi perdón? ¿Cómo dejar de golpear la puerta de mi corazón frente a la frialdad y el rechazo? ¿Cómo perdonar a otros cuando mi corazón está amargado, sumido en autocompasión o lástima de sí mismo? ¿Cómo amar y perdonar realmente como lo hizo Jesús?

Yo me pregunto con frecuencia cómo lo logró Jesús. ¿Cómo retuvo paz de espíritu, afecto en su corazón, gentileza en su manera de hablar, alegría en su vida, resistencia en sus esfuerzos, capacidad para ser agradecido y sentido de humor frente a la incomprensión, la envidia, el odio y las amenazas de muerte?

Jesús lo logró reconociendo que ese era, extraordinariamente, el reto más importante de su vida y de su misión, y, bajo el peso de ese imperativo, arrodillándose para pedir la ayuda de Aquel que puede hacer en nosotros lo que no podemos hacer por nosotros mismos.

Una entrevista al P. Guillermo Siles Paz OMI, en "Reporte Catolico", programa semanal que tiene catolica television, que permite conocer las diferentes actividades de la iglesia catolica en Bolivia y el Mundo.

El P. Guillermo nos cuenta sobre el fundador de los Misioneros Oblatos de Maria Inmaculada, San Eugenio de Mazenod. El 21 de mayo es el dia en que conmemoramos a San Eugenio, a 150 años de su muerte; hoy todos los misioneros lo recuerdan y siguen sus huellas!

Con la Biblia y su guitarra en mano, Martín Valverde, una de las estrellas más queridas y populares del escenario católico musical de América Latina, une sus esfuerzos de evangelización en esta serie. Con un estilo único y su gran sentido de humor, Martín inspira y motiva a todo el que le escucha a buscar el verdadero camino de la felicidad. Martín sabe, por experiencia propia, que sólo el amor de Dios puede llenar a plenitud los corazones de los jóvenes de hoy.


En este episodio Martín trata los siguientes temas y te pregunta:

¿Por qué lloran los jóvenes de hoy?
¿Cuáles son tus miedos? ¿Cuál es el más grande y real?
¿Has tenido la experiencia de ser despreciado por tu edad? ¿Qué has hecho al respecto para no serlo?
¿Qué aconsejas a los que pasan por esto?
¿Qué son las pasiones juveniles? ¿Cómo huir de ellas?
¿Qué significa ser fiel? ¿Desde cuándo se empieza a ser fiel? ¿Cómo se aprende?


Parte 1 de 3:







Descargar parte 1 de 3: Click aqui


Parte 2 de 3:







Descargar parte 2 de 3: Click aqui


Parte 3 de 3:







Descargar parte 3 de 3: Click aqui



Citas Bíblicas

Flp 2,2-5.19-25
Las lágrimas de los jóvenes: 2 Tim 1,4-5
Sus miedos: 1 Tim 5,23 2 Tim 1,7
La experiencia del desprecio: 1 Tim 4,12
Las pasiones: 2 Tim 2,22
Los jóvenes fieles: 2 Tim 2,2


Datos Curiosos sobre Timoteo

* La primera carta a Timoteo fue escrita hacia el año 65 y la segunda hacia el año 67.

* Timoteo fue obispo de Efeso, la comunidad más grande de Roma.

* Timoteo trabajó junto a Juan el Evangelista, en Efeso.

* Timoteo murió mártir bajo el mandato del emperador romano Nerva.



Nota: Para descargar los audios, hace click derecho con el mouse y apreta en "guardar destino como" (si usas internet explorer) o en "guardar enlace como" (si usas Mozilla firefox), sobre el enlace de descarga y se abrira un cuadro de dialogo que te preguntara donde guardar el archivo, seleccionas su sitio, apretas en guardar y listo!

¡¡¡Queremos invitarte a formar parte de la Misión que se realizara en San Jose de Feliciano (Entre Rios - Argentina) del 20 al 30 de Enero de 2012!!!
Mas info, click aqui

Suscribite y recibi lo ultimo de "Jovenes Oblatos" en tu e-mail